Proyectos integrales que reducen el consumo hasta un 60%, mejoran el confort y valorizan el inmueble. Con gestión completa de subvenciones Next Generation EU.
La rehabilitación energética son las obras que mejoran el comportamiento energético de un edificio existente: menos consumo, menos emisiones, más confort y menor gasto en facturas.
En España, el 80% del parque edificado tiene una calificación energética E, F o G. La nueva directiva europea EPBD 2024 obliga a mejorar a nivel D antes de 2033. Actuar ahora tiene doble beneficio: ahorro en facturas y acceso a subvenciones que pueden cubrir hasta el 80% del coste.
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Cuatro líneas de actuación complementarias. Se pueden aplicar por separado o combinar en un proyecto integral para maximizar la mejora de calificación y la subvención obtenida.
Actuar sobre la envolvente es la medida de mayor impacto en edificios con calificación E, F o G. El 50% de las viviendas en España fueron construidas antes de 1980, sin ningún tipo de aislamiento obligatorio.
Sistema aplicado sobre la fachada existente sin afectar al interior. El más eficaz para edificios de los años 60-90. Elimina puentes térmicos y reduce pérdidas de calor hasta un 40%.
Revestimiento exterior con cámara de aire que regula temperatura y humedad. Combina rendimiento térmico con renovación estética completa de la fachada.
Vidrios de baja emisividad y marcos con rotura de puente térmico. Elimina condensaciones, corrientes de aire y pérdidas por las aberturas. Mejora también el aislamiento acústico.
Hasta el 30% de las pérdidas de calor se producen por la cubierta en edificios sin aislar. Actuación clave en combinación con el resto de la envolvente.
Sustituir los equipos de calefacción y refrigeración convencionales por soluciones de alta eficiencia es la segunda gran palanca de ahorro.
Aprovecha el calor del aire exterior para calefacción, refrigeración y ACS. Tecnología de alta eficiencia que puede reducir el consumo de climatización hasta un 65%.
Sistemas de climatización de última generación con etiqueta energética A+++. Máximo rendimiento con mínimo consumo eléctrico para zonas comunes y viviendas.
Producir electricidad en el propio edificio reduce la dependencia de la red y es clave para alcanzar calificación A o B.
Instalación en cubierta con autoconsumo compartido entre las viviendas de la comunidad. Reduce la factura eléctrica de zonas comunes y viviendas, y mejora directamente la calificación energética.